Queridos hermanos y hermanas, Este año tengo la alegría de conocerlo y compartir con ustedes este momento de enviar a la misión. Un saludo especial a Kiko Argüello, Carmen Hernández y el Padre Mario Pezzi, y un saludo afectuoso a todos vosotros: sacerdotes, seminaristas, familias, educadores y miembros del Camino Neocatecumenal. Su presencia hoy es un testimonio visible de su compromiso con la fe gozosa vida, en comunión con toda la Iglesia y con el Sucesor de Pedro, y al ser heraldos valientes del Evangelio.